¿Hombros redondos? Prueba esto con las elevaciones laterales y verás
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Ayer hablamos sobre qué ejercicios son clave para construir una espalda en forma de V. Pero, únicamente nos centramos en la espalda descartando a uno de los músculos más importantes en la ecuación: el deltoides. Y más concretamente, su porción lateral, que es la más importante de cara a mostrar un aspecto estético proporcionado en forma de V.

Y si hay un ejercicio para el hombro que es bueno, son las elevaciones laterales. Pero, este gesto tiene un profundo problema, y es que mucha gente que lo realiza suele hacerlo erróneamente. Es por ello, por lo que en este artículo hablaremos sobre cómo sacarle el máximo jugo posible a este movimiento.

Antes de empezar, para aquellas personas que no conozcáis bien al mejor ejercicio para el deltoides lateral, os dejo el artículo en donde lo explico:

Depurando los fallos en las elevaciones laterales

La clave para cualquier gran cambio estético son tener unos hombros anchos. Cuanto más anchos sean los hombros, más estrecha se verá la cintura y mejor será su físico en general. Para parecer más ancho en los hombros, debe tener deltoides redondeados y completos, y para eso, las elevaciones laterales suelen ser la mejor respuesta.

Sin embargo, solo puede conseguir mejorar durante un tiempo antes de llegar a una fase de estancamiento y, finalmente, el mismo movimiento no será tan efectivo. Pero, para ello, deberemos encontrar mecánicas y sistemas para evitar la adaptación. Y no siempre estas pasan por cambiar de ejercicio.

Las elevaciones laterales son casi siempre la solución a mejorar

Piense en la palabra «lateral». ¿Qué significa? Hacia o desde el lado. Ahora piense en cuándo realiza el levantamiento lateral. La mayoría de los que leen esto probablemente comiencen con las mancuernas frente a ustedes antes de levantarlas hacia un lado. Mi recomendación es que empiece a realizar el levantamiento lateral con los pesos en, espere, a su lado. Concepto loco, lo sé, pero quédate conmigo. Hay varias razones por las que este ajuste sutil marca una gran diferencia.

Incremente de peso donde realmente lo necesite

Mantener las pesas a su lado todo el tiempo significa que sus deltoides laterales trabajarán más de principio a fin. Cuando comienzas con las mancuernas frente a ti, tus deltoides frontales no pueden resistir instintivamente unirse a la fiesta de levantamiento. Esto no es necesariamente malo, pero si desea redondear esos hombros, entonces los deltoides laterales deben hacer la mayor parte del trabajo, y deben hacerlo solos, o casi.

Comenzar el movimiento con los pesos a los lados significa que esos deltoides laterales no tienen oportunidad de relajarse, ya que la resistencia ya está donde debe estar. Se mantendrán activados incluso en reposo, y ya están cargados cuando vayas a levantar las mancuernas para cada repetición.

Reducir el balanceo

Otro mal hábito común en el levantamiento lateral es poner un pequeño swing en el movimiento cerca del final de una serie. Algunos levantadores incluso hacen swing de principio a fin para poder levantar más peso e impresionar a cualquiera que esté mirando.

Hacer «trampas» para subir de peso de vez en cuando está bien, pero hacerlo siempre no lo está. No solo disminuye la cantidad de trabajo realizado por los deltoides laterales, sino que también puede provocar una lesión en el hombro o la espalda. Llevar las mancuernas hacia atrás para que comiencen y terminen a los lados elimina la tentación de balancearse. Puede que tenga que cambiar a pesos más ligeros, pero las ganancias valdrán la pena.

Mejor control en el movimiento

Ya hemos explicado cómo reducir los pesos con los que hagamos el ejercicio significa que, probablemente, trabajará más con los deltoides laterales usando menos peso. Esto hace que las repeticiones que está a punto de realizar se controlen más fácilmente, lo que se traduce en mejores resultados.

Esta técnica de construcción de un solo hombro le brinda un mayor control en la parte de elevación del movimiento. Podrá sostener las pesas en la parte superior sin pasar por encima del nivel de los hombros, y finalmente podrá vencer la gravedad y lograr ese importante descenso lento hasta el fondo.

Prueba este ajuste por ti mismo la próxima vez que entrenes los hombros. Tendrás que comenzar en el extremo inferior del soporte de mancuernas, pero eventualmente te harás más grande y más fuerte si implementas un poco de paciencia y una ejecución adecuada.

Para acabar, si queréis dominar más aún este ejercicio, os explicamos una serie de fallos a evitar con las elevaciones laterales, en el siguiente artículo:

Publicado por Juanma

Amante del deporte de fuerza y del entrenamiento funcional en general