La ignorancia, nuestro peor enemigo
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Los que ya me conocéis, sabéis de sobra que soy un defensor a ultranza de exponerse a diferentes fuentes de información para conseguir mejorar poco a poco nuestros niveles de conocimiento sobre el mundo del deporte.

Día tras día, los centros de entrenamiento, se llenan de gente que necesitan cinturones para entrenar durante toda la sesión de entrenamiento, así como coderas y rodilleras, porque son incapaces de entrenar sin dichos aparejos que les ayudan a mantener las articulaciones fijas.

Todo esto se basa, en la mayoría de los casos (no quiero caer en los riesgos de la generalización) en realizar excesos a la hora de entrenar, por no saber ni descansar, ni realizar bien los ejercicios, ni programar un entrenamiento adecuadamente. Esto acaba derivando en padecer múltiples lesiones, sumado al estancamiento físico de no conseguir resultados notorios a lo largo del tiempo.

ignorancia entrenamiento

Al principio, realmente a poco que hagamos, el cuerpo se desarrolla fácilmente. Ojo, por mucho que nuestro cuerpo evolucione, no lo hace de la misma manera si entrenamos de forma azarosa, no vamos a sacar el provecho necesario al ejercicio físico. Todo consiste en entrenar adecuadamente, o delegar nuestro entrenamiento en personas que sepan qué hacer con nosotros.

Hacer siempre lo mismo, como si del día de la marmota se tratase, no va a traernos resultados. Al final, nos dañaremos y aumentará nuestra desgana por entrenar al no ver los resultados que se esperan.

Leer no hace daño a nadie. Entiendo que no a todo el mundo le gusta, es cierto, pero si realmente nos gusta esta afición, es un área importante que debemos cumplir para seguir avanzando. Aprender es poder a todos los niveles.

Saber cómo hacer un leg drive es una técnica segura para evitar lesiones y para aumentar la fuerza. Conocer que existen diferentes ejercicios que podemos emplear para mejorar determinadas capacidades físicas, como los poco conocidos paseos del granjero o push press (en según qué círculos, parecen ejercicios casi mágicos, sino haced la prueba y veréis la cara de la gente), puede ayudarnos a mejorar una barbaridad.

Todo esto, se consigue con un poco de formación mediante el aprendizaje. De verdad, muchas veces no es necesario ser un erudito en ciencias deportivas para aprender las cuestiones básicas para hacer bien una sentadilla o cómo saber hacer bien un press francés sin que nuestros codos se revienten.

 

Hay mucha gente con unas condiciones genéticas peores, son capaces de derrotar a auténticos gigantes naturales con unas pautas de entrenamiento bien seguidas y realizadas. De verdad, no es tan complicado, o es cuestión de saber que tenemos ir aprendiendo constantemente en busca de nuevas formas de conocimiento para mejorar nuestro rendimiento y/o aspecto físico.

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La ignorancia, nuestro peor enemigo
Author
EjerciciosEnCasa

Publicado por Juanma

Amante del deporte de fuerza y del entrenamiento funcional en general